Según informes, el Banco de Japón ha realizado una consulta sobre el tipo de cambio, lo que alivió la caída intradía del yen y aumentó la atención del mercado ante la posibilidad de una nueva intervención de las autoridades japonesas en el mercado cambiario.
En la recta final de la apertura de Wall Street el viernes 18 de septiembre (hora del Este de EE.UU.), medios japoneses revelaron que el Banco de Japón había consultado a los participantes del mercado de divisas sobre los niveles del tipo de cambio. Inmediatamente el yen redujo las pérdidas del día y, al inicio de la sesión vespertina en EE.UU., la cotización del dólar frente al yen retrocedió por debajo de 156,80, reduciendo el alza intradía a cerca del 0,5% y después a casi el 0,4%.

Anteriormente, el dólar frente al yen superó los 158,00 durante la sesión europea, marcando un mínimo de dos semanas y subiendo más del 1% en el día. A pesar de los rumores sobre la consulta del Banco de Japón, el yen sigue encaminado a su cuarta jornada consecutiva de caída.
La repentina recuperación del yen se produjo tras la reunión de política monetaria de septiembre del Banco de Japón. Dos de sus responsables votaron en contra de la subida de tasas esperada por el mercado, lo que llevó a los inversores a poner el foco en posibles futuras medidas restrictivas del Banco de Japón.
Sobre la consulta cambiaria, el punto central para los mercados es si las autoridades japonesas se están preparando para intervenir de nuevo, y si la continua debilidad del yen está acercándose al límite de tolerancia de la política del país.
Según el diario Nikkei, el Banco de Japón habría consultado en el mercado de divisas preguntando a los participantes sobre los niveles del tipo de cambio.
Los medios señalaron que, tras difundirse la noticia, la cotización del yen frente al dólar saltó más de un yen.
La consulta de tipo de cambio suele ser el acto de las autoridades de preguntar a las instituciones financieras por los niveles de tipos de cambio o condiciones de mercado para comprender el entorno de negociación. El mercado suele interpretarlo como una señal previa a una posible intervención porque podría significar que el gobierno está evaluando el momento y la respuesta de los mercados para intervenir.
Sin embargo, la consulta en sí misma no significa que el gobierno japonés ya haya comprado yenes realmente. El Banco de Japón ejecuta las operaciones correspondientes, pero la decisión de intervenir recae principalmente en el Ministerio de Finanzas de Japón. Tomar medidas efectivas depende de una confirmación oficial o datos posteriores.
El yen cayó este viernes por cuarta jornada consecutiva y tocó el nivel más bajo en dos semanas durante la sesión europea. Previamente, el Banco de Japón había anunciado su decisión sobre la tasa de interés, subiéndola tal como anticipaba el mercado, pero dos responsables votaron en contra, generando incertidumbre sobre el ritmo futuro de alzas.
El viernes 18 de septiembre, tras finalizar la reunión de política monetaria, el Banco de Japón anunció la suba de la tasa de política monetaria al 1,25%, el nivel más alto en 31 años, pero la decisión no fue aprobada de manera unánime por el comité de política monetaria, y las orientaciones sobre futuras subidas no satisfacieron las expectativas de algunos participantes del mercado.
Tras la reunión, el yen perdió fuerza y el dólar/yen amplió sus subidas, superando los 158,00 durante la sesión europea, el nivel más alto desde el 3 de septiembre, y avanzando más del 1,3% en el día.
Esto pone en evidencia el dilema de la política monetaria japonesa: incluso subiendo tasas, si el mercado percibe un ritmo lento de alzas, el yen puede seguir estando bajo presión por el diferencial de tasas y la fortaleza del dólar.
Las autoridades japonesas han tomado varias medidas para estabilizar el yen este año. Los datos publicados por el Ministerio de Finanzas muestran la magnitud de estas intervenciones:
Del 28 de abril al 27 de mayo: según los datos del 29 de mayo, el Ministerio de Finanzas japonés intervino con 11,73 billones de yenes, que al cambio de unos 159 yenes por dólar equivalen aproximadamente a 73.800 millones de dólares.
Del 30 de julio al 26 de agosto: datos del 29 de agosto informaron que el Gobierno japonés intervino con 15,4 billones de yenes, marcando un récord mensual en volumen de intervención.
A fines de julio, acción coordinada Japón-EE.UU.: el 3 de agosto, el Ministerio de Finanzas japonés confirmó que el 31 de julio intervino junto con el Departamento del Tesoro de EE.UU. para comprar yenes y frenar la reciente alta volatilidad en su cotización.
Las intervenciones conjuntas Japón-EE.UU. son poco habituales. Salvo en crisis financieras o desastres naturales graves, la coordinación entre ambos países no es común; de hecho, es la primera vez desde el terremoto del este de Japón en 2011 que colaboran para estabilizar el yen.
Previamente, el yen había estado bajo presión ante la fortaleza del dólar y el diferencial de tasas entre EE.UU. y Japón, y las autoridades japonesas recurrieron a advertencias verbales, consultas y la intervención directa para enviar señales de estabilización.
Tras difundirse la noticia de la consulta sobre el tipo de cambio, el yen rebotó rápidamente, lo que demuestra la alta sensibilidad del mercado ante una posible acción de las autoridades japonesas.
Sin embargo, si la consulta desencadena o no una intervención real depende de la evolución posterior del yen y el juicio de las autoridades. Si el yen sigue debilitándose, el gobierno japonés podría enfrentar más presión para estabilizar la moneda; al mismo tiempo, la futura senda de subas del Banco de Japón, el panorama de tasas en EE.UU. y el desempeño del dólar seguirán influyendo en el rumbo del yen.
Para los operadores, el foco no sólo estará en la confirmación de la consulta, sino especialmente en si se produce una intervención compradora de yenes efectiva, y si el Banco de Japón logra, a través de futuras señales de política, modificar las expectativas del mercado sobre el diferencial de tasas.