OpenAI prevé quemar más de 278 mil millones de dólares hasta 2030, con un objetivo de ingresos de 350 mil millones en el mismo período.
OpenAI estima que generará hasta 278 mil millones de dólares en flujo de caja libre negativo en los próximos cinco años, considerando solo las inversiones en capacidad y infraestructura, cuyos gastos acumulados antes de 2030 alcanzarían aproximadamente 856 mil millones de dólares. La empresa prevé ingresos de 350 mil millones de dólares para 2030, mientras que para 2026 se estima en 36 mil millones de dólares; los ingresos acumulados entre 2026 y 2030 llegarían a unos 840 mil millones de dólares.
OpenAI está buscando completar una nueva ronda de financiación con una valuación aún mayor, al tiempo que revela que su flujo de caja libre será profundamente negativo en los próximos cinco años, lo que indica una presión financiera a largo plazo considerable.
El 18 de septiembre, según el Financial Times del Reino Unido, que citó una presentación reciente a la que tuvo acceso, OpenAI estima que generará un flujo de caja libre negativo de hasta 278 mil millones de dólares en los próximos cinco años, principalmente para expandir masivamente su capacidad de cómputo e infraestructura.
OpenAI prevé ingresos de 350 mil millones de dólares en 2030, mientras que para 2026 estima 36 mil millones de dólares. En seis años, esto implica un crecimiento de casi diez veces, y el ingreso acumulado entre 2026 y 2030 sería de aproximadamente 840 mil millones de dólares.
Al mismo tiempo, esta empresa matriz de ChatGPT está negociando una nueva ronda de financiación con inversores, y ya se ha mencionado una valuación potencial de 1,2 billones de dólares. Personas cercanas a la compañía revelaron que OpenAI está impulsando cerrar el trato con una valuación aún más alta.
Estos planes significan que OpenAI dependerá de forma continua de capital externo en los próximos años. Tras cerrar una financiación de 122 mil millones de dólares en marzo de este año, y al ritmo actual de consumo de efectivo, se espera que la compañía agote esos fondos tan pronto como en 2028, lo que representa una prueba directa para los acuerdos financieros y contratos de compra de hardware que ya estableció.
Rápido crecimiento de ingresos no compensa la presión de gastos
Las proyecciones de ingresos de OpenAI no carecen de aspectos positivos. Los documentos muestran que sus ingresos se prevé que crezcan de los 36 mil millones de dólares actuales a 350 mil millones en 2030.
En julio, tras el lanzamiento de nuevos modelos, los ingresos anuales de OpenAI aumentaron aproximadamente un 20% respecto al mes anterior.
Cabe señalar que las predicciones realizadas en mayo mostraban que el déficit de flujo de caja libre a cinco años se estimaba en 305 mil millones de dólares; luego esta cifra se redujo, lo que refleja que el proceso de comercialización va mejor de lo esperado.
No obstante, los gastos de OpenAI superan con creces el ritmo de aumento de sus ingresos. Según los documentos, sólo en capacidad de cómputo e infraestructura, el gasto acumulado antes de 2030 alcanzaría unos 856 mil millones de dólares, siendo este el mayor rubro individual de gasto.
La presión competitiva obliga a bajar precios, la necesidad de financiación es urgente
OpenAI, mientras incrementa sus ingresos, también enfrenta una competencia de mercado cada vez más feroz.
Para conquistar clientes empresariales, la compañía redujo drásticamente los precios de sus productos, buscando arrebatar cuota a la competencia estadounidense como Anthropic y hacer frente al reto de los modelos de “peso abierto” de bajo coste. Esta guerra de precios reduce los márgenes de beneficio y aumenta todavía más la dependencia de financiación externa.
La situación financiera de OpenAI afecta a toda una extensa cadena industrial.
Según el Financial Times, grandes grupos tecnológicos como Nvidia, Oracle y el negocio de data centers de SoftBank, apuestan de manera significativa por ingresos futuros en base a contratos firmados con OpenAI.
Si el ritmo de financiación de OpenAI se resiente, las expectativas de resultados de estas empresas también se verían presionadas.
En lo que respecta al mercado de capitales, OpenAI planeaba salir a bolsa este otoño y presentó en junio una solicitud confidencial de registro ante la SEC, pero luego pospuso este proceso, argumentando oficialmente el creciente interés público por los riesgos del rápido desarrollo de la inteligencia artificial.
No obstante, algunos inversores indican que, tras el retraso, existe otra preocupación: dentro de la empresa existen dudas sobre si el mercado puede asignar una valuación razonable a una empresa que sigue registrando pérdidas.
Al mismo tiempo, el competidor Anthropic prevé salir a bolsa este otoño con posibilidades de lograr la mayor OPV tecnológica de la historia, lo que sin duda complica aún más la decisión de OpenAI sobre el mejor momento para su debut bursátil.
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