Finalmente pudimos ver en Guangzhou el verdadero Tesla Cybercab.
A primera vista, es muy "Tesla", con un diseño limpio y fluido, pero al mismo tiempo se distingue bastante de los Tesla que ya conocemos. La parte delantera es más baja, el techo desciende hacia la parte trasera y la carrocería de poliuretano dorado lo hace aún más especial.
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En el lateral, hay un detalle muy evidente: las ruedas delanteras y traseras no tienen el mismo tamaño; las delanteras son de 18 pulgadas y las traseras de 21. Por eso, las ruedas traseras lucen mucho más grandes y la sensación es que el centro de gravedad del auto está más atrás.

Otro punto llamativo es que el auto no tiene espejos retrovisores exteriores, sino que cuenta con un total de 8 cámaras distribuidas por toda la carrocería. Efectivamente, Tesla sigue apostando por una solución de solo cámaras en este vehículo autónomo, sin incorporar sensores lidar.
La parte trasera también es bastante sencilla, casi sin líneas complejas. Como el vehículo no está hecho para ser conducido manualmente, tampoco necesita parabrisas trasero. El diseño de las luces traseras recuerda un poco al nuevo Model Y L, con un faro trasero de lado a lado.

Hace dos años, cuando se presentó el concept car, Musk dijo que solo soportaría carga inalámbrica. Sin embargo, ahora podemos ver que el modelo de producción tiene en ese lugar un pequeño puerto de carga.
Respecto al exterior, no hay mucho más que añadir; ahora veamos cómo es por dentro. Empecemos por la puerta, que es automática.
¿Cuál es la ventaja de tener una puerta automática? Imaginemos que, como vehículo de transporte por app, a menudo puede pasar que algún pasajero no cierre bien la puerta, y una puerta eléctrica puede evitar perfectamente ese problema.
Al subirte al Cybercab, notarás que desde su concepción no se dejó espacio para "conducir" el auto. No hay volante, ni tablero de instrumentos, ni pedal de freno ni acelerador.
Al frente solo queda una sola pantalla de 20,5 pulgadas, más grande que muchas de las pantallas traseras de entretenimiento que vemos en otros autos. Es lógico, ya que al viajar en este vehículo no necesitas prestar atención al camino, así que podés sumergirte de lleno en la pantalla.
La experiencia dentro de este auto es muy distinta a la de cualquier vehículo al que estamos acostumbrados. Es difícil distinguir cuál sería el asiento del conductor o del acompañante; los dos espacios laterales se sienten como lugares igualitarios para los pasajeros.
El interior está diseñado de manera muy simple. Al tratarse de un vehículo de transporte por app, el pasajero no tiene que hacer nada, solo esperar a llegar a destino. Aun así, abrir las puertas o las ventanillas todavía se controla desde botones físicos. En el centro se encuentra el portavasos, puertos USB y el apoyabrazos.
Además, como el Cybercab solo tiene dos asientos, en la parte trasera queda un baúl bastante grande. Según los datos oficiales, tiene una capacidad de 572 litros y una carga máxima de 100 kilos, espacio suficiente para dos valijas grandes y dos de mano.
En internet mucha gente se queja de por qué Tesla solo lo diseñó con dos asientos. Pero si lo pensás bien, tiene mucho sentido: la mayoría de las veces que pedimos un auto de app somos solo una o dos personas, así que en vez de tener una fila trasera que casi no se usa, es mejor dejar ese espacio para el equipaje. Para viajes grupales, en el futuro llegará el Robovan.
En Norteamérica, el Cybercab ya está en plena operación. Si bien la experiencia no es perfecta, al menos muestra que este auto sin volante ya está empezando a ser parte de la realidad y no solo de una exhibición.
Claro, esto es China y por ahora solo podemos verlo en una muestra estática. A fin de cuentas, ni siquiera el FSD se ha implementado por completo en el país, así que no esperemos encontrarlo circulando por las calles todavía. Pero, aunque solo esté aquí para ser observado, es un auto bastante interesante.
En nuestra mentalidad, un auto debería tener volante, pedales y tablero, y también una clara distinción entre el asiento del conductor y el del acompañante. Pero si algún día realmente los autos no necesitan ser manejados por humanos, todos esos elementos que existen desde hace décadas o siglos empezarían a desaparecer uno por uno.
Al final, lo que tal vez quede sean solo dos asientos, una pantalla y un espacio encargado de llevarte del punto A al punto B.
Por | Li Hua