La profecía de Jones para 2027: apostar en corto al mercado bursátil estadounidense por la reversión de la oferta y la demanda y la presión doble de los precios del petróleo
Paul Tudor Jones advierte que en 2027 el mercado estadounidense enfrentará graves desafíos debido al aumento en la oferta de acciones y a la subida de los precios del petróleo. Aunque sus predicciones anteriores fueron imprecisas, la lógica de inversión basada en el cambio entre oferta y demanda genera gran atención en el mercado.
Según una noticia de Woofun AI, el legendario gestor de hedge funds de Wall Street, Paul Tudor Jones, lanzó una contundente predicción durante el programa “Squawk Box” de CNBC, afirmando sin rodeos que 2027 será un año “muy, muy difícil” para el mercado de acciones y dejando en claro que planea posicionarse en corto contra las acciones estadounidenses durante todo el año, argumentando que prácticamente no hay valor en el mercado.
Este agresivo plan de trading desató inmediatamente un intenso debate en el mercado, ya que la advertencia viene de alguien que supo anticipar con éxito el crash bursátil estadounidense de 1987. Sin embargo, Jones no afirmó que las acciones estadounidenses vayan a colapsar de inmediato; por el contrario, considera que, en los últimos meses de 2026, el mercado aún podría seguir subiendo. Detrás de esta aparente contradicción, se esconde una aguda percepción sobre cambios profundos en la estructura del mercado.
Al analizar en profundidad el razonamiento bajista de Jones, el eje central no se reduce simplemente a la sobrevaluación de las acciones tecnológicas o a una posible burbuja del sector de inteligencia artificial, sino a una variable clave a menudo ignorada por los inversores comunes: la reversión fundamental en la relación oferta-demanda de acciones. El alza persistente de las acciones estadounidenses en los últimos cuatro años, además del crecimiento en utilidades corporativas y el auge de la IA, se sostuvo fundamentalmente en la reducción de acciones en circulación producto de recompras corporativas y actividades de fusiones y adquisiciones. Actualmente, ese motor está perdiendo fuerza. SpaceX (SPCX.US) ya completó su salida a bolsa masiva, mientras que gigantes de la IA como OpenAI y Anthropic están en fila para lanzar sus IPO, a lo cual se suma que empresas tecnológicas requieren captar enormes sumas de dinero mediante emisión de acciones para construir centros de datos y comprar chips, lo que implica un fuerte aumento en la oferta de nuevas acciones. El levantamiento de lockup tras las IPO agudiza aún más la presión vendedora potencial. Si el flujo de capital no acompaña esa mayor oferta, incluso aunque los resultados de las empresas no se deterioren, las valuaciones verán presión a la baja.
Según datos recopilados por Woofun AI, Goldman Sachs (GS.US) prevé que la oferta anual de acciones en EE.UU. alcanzará un pico entre 2026 y 2027. Jones señala que el mercado accionario estadounidense podría enfrentar, en 2027, el entorno de flujos de capital más adverso desde 2002, y esto le recuerda al ciclo de burbuja de Internet de 1998 a 2002: pese a las promesas de la revolución tecnológica, la emisión primaria, la finalización de los lockup y la normalización de valuaciones acabaron provocando duras consecuencias para el mercado.
Además de la presión por el lado de la oferta de acciones, Jones plantea una segunda preocupación: el impacto macroeconómico generado por la suba en los precios del petróleo. Se muestra optimista con respecto al petróleo y anticipa que su precio puede subir otros 20 a 25 dólares por barril, con el mayor riesgo vinculado a cuestiones geopolíticas relacionadas con Irán tras las elecciones de medio término en EE.UU. Un salto en el precio del crudo incrementará de forma directa la inflación, limitará el margen para que la Reserva Federal reduzca tasas y mantendrá elevados los rendimientos de los bonos.
Un entorno de altos costos de financiación afecta de manera particular a las acciones tecnológicas, que dependen de perspectivas de alto crecimiento para justificar sus valuaciones. A lo que Jones teme es a un doble efecto negativo: por un lado, la mayor oferta de acciones genera un efecto dilutivo y, por otro, el aumento en los costos de capital ejerce presión sobre las valuaciones. Mirando hacia atrás, la mayor victoria de Jones ocurrió el 19 de octubre de 1987, el "Lunes Negro", cuando el índice Dow Jones Industrial Average se hundió cerca de un 22,6% en un solo día. Su previsión anticipada del riesgo le valió gran reconocimiento. Esa experiencia hace que el mercado todavía tome muy en serio cada advertencia suya.
No obstante, haber previsto correctamente un crash no garantiza que todas sus perspectivas bajistas resulten acertadas. El historial de Jones muestra su destreza para detectar riesgos macroeconómicos, pero cierta dificultad para anticipar el momento exacto en que esos riesgos impactarán el mercado. En octubre de 2022, en entrevista con CNBC, sugirió que EE.UU. ya estaba en recesión o al borde de ella, algo que finalmente no ocurrió. En mayo de 2023, predijo el final del ciclo de suba de tasas de la Fed y una eventual recuperación bursátil hacia fin de año, acierto en la dirección; sin embargo, en octubre de ese mismo año advirtió nuevamente sobre un entorno desafiante y pronosticó recesión a comienzos de 2024, pero la economía estadounidense mostró una fortaleza inesperada y las acciones siguieron subiendo. El S&P 500 creció un 24,23% en 2023 y otro 23,31% en 2024 (sin contar dividendos), en claro contraste con su postura cauta.
Paralelamente, otros gigantes del mercado expresan opiniones diferentes. El fundador de Bridgewater, Ray Dalio, advirtió durante la Cumbre Global de CEOs de Forbes en Singapur que el furor inversor en IA constituye una burbuja típica y su quiebre es inminente. Dalio se centra en el exceso de financiamiento por deuda, observando que las empresas tecnológicas están emitiendo fuertes volúmenes de deuda para construir infraestructura de IA, lo cual, en contexto de tasas altas, incrementa los costos de financiamiento y, si los retornos no logran cubrirlos, pone en jaque las valuaciones. Dalio recomienda diversificación de cartera, no una postura totalmente bajista.
En la vereda opuesta, la investigación de Goldman Sachs (GS.US), publicada el 12 de octubre, anticipa que el índice S&P 500 podría alcanzar los 8,700 puntos en los próximos 12 meses, un alza cercana al 12% respecto de los 7,811 puntos del 10 de octubre. Según Goldman Sachs (GS.US), el S&P 500 reportará ganancias por acción de 415 dólares para 2027 y de 460 dólares en 2028, estimando que el impulso provendrá más del crecimiento de utilidades que de la expansión de múltiplos.
Tom Lee, director de investigación de Fundstrat, opinó el 14 de octubre que, pese a que los datos de inflación y la venta masiva de acciones de IA han presionado al mercado, los precios ya habrían reaccionado en exceso y se ubican cerca de una zona de soporte técnico, por lo que resulta una oportunidad para comprar en bajas. El experimentado estratega Ed Yardeni pospuso su meta de 8,400 puntos para el S&P 500 hasta mediados de 2027, pero sigue confiando en la economía estadounidense y las utilidades empresariales, proyectando una ganancia por acción de 425 dólares para 2027, lo que representa la tercera postura predominante en Wall Street: la economía puede no estar en problemas, pero las valuaciones tan elevadas del pasado son difíciles de sostener para el mercado de acciones.
La crueldad del mercado de inversiones radica en que acertar sobre la tendencia de largo plazo no garantiza ganancias, pero equivocarse en el corto puede generar grandes pérdidas. En 1987, la visión aguda de Jones lo catapultó al estrellato; casi 40 años después, vuelve a emitir advertencias. Ante un abanico de opiniones cruzadas, los inversores comunes no deberían apresurarse a tomar partido, sino comprender en profundidad tanto la lógica de reversión oferta-demanda y presión macroeconómica planteada por Jones como su propia tolerancia al riesgo antes de invertir. La respuesta final, solo llegará cuando los mercados expongan su rumbo en 2027.
Descargo de responsabilidad: El contenido de este artículo refleja únicamente la opinión del autor y no representa en modo alguno a la plataforma. Este artículo no se pretende servir de referencia para tomar decisiones de inversión.
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