Informan que la adquisición de Instacart por DoorDash podría concretarse tan pronto como este jueves, con una valoración aproximada de 17 billones de dólares.
DoorDash planea adquirir la gigante de reparto de comestibles Instacart por aproximadamente 17,000 millones de dólares, y el acuerdo podría ser anunciado oficialmente tan pronto como este jueves. Anteriormente, Uber se retiró de la puja, dejando a DoorDash como el único comprador. Si la transacción se concreta, DoorDash ampliará su negocio desde la entrega de comidas hasta la entrega online de comestibles. Sin embargo, dado que ambas plataformas tienen operaciones muy similares, el control antimonopolio podría convertirse en el mayor obstáculo.
El acuerdo de adquisición de la plataforma de entrega de comestibles Instacart por parte de DoorDash se anunciaría oficialmente tan pronto como la mañana del jueves, con una valoración de la transacción de aproximadamente 17.000 millones de dólares.
El jueves, según CNBC, personas familiarizadas con el asunto afirmaron que el anuncio de la operación podría producirse ya ese día. Previamente, varios medios informaron el lunes que DoorDash estaba en negociaciones avanzadas para comprar Instacart. Tras la noticia, el precio de las acciones de Instacart subió aproximadamente un 4% en las operaciones posteriores al cierre del miércoles, mientras que las de DoorDash cayeron ligeramente, menos del 1%.
Si se concreta esta adquisición, DoorDash fortalecería notablemente su posición en el mercado de reparto de comestibles en línea, al tiempo que concentraría aún más el sector estadounidense de entrega de comida y comestibles, lo que se prevé enfrentará un riguroso escrutinio antimonopolio.
De los rumores a la aceleración de las negociaciones
Las especulaciones del mercado en torno a esta operación comenzaron la semana pasada. Según The Information, Instacart está evaluando opciones de venta potencial y ya estableció contactos iniciales con varios posibles compradores, incluyendo Uber y DoorDash, además de haber contratado un banco de inversión para analizar las diferentes alternativas.
De acuerdo con Bloomberg, citando a personas con conocimiento del tema, Instacart contactó proactivamente a Uber para discutir una posible venta, pero Uber posteriormente se retiró de las conversaciones, por lo que actualmente no hay más negociaciones entre ambas partes. Este giro posiciona a DoorDash como el principal comprador potencial. Cuando surgió la noticia inicialmente, las acciones de Instacart subieron más de un 9% en un solo día.
Lógica estratégica: DoorDash refuerza su presencia en reparto de comestibles
Para DoorDash, la adquisición de Instacart es un paso clave en su estrategia de expansión diversificada. DoorDash comenzó como plataforma de reparto de comida, pero en los últimos años ha ampliado su oferta minorista e incorporado marcas como Sephora, Macy's, Staples y Anthropologie a su plataforma, además de anunciar el año pasado una asociación con Kroger y sumar cada vez más cadenas de supermercados regionales.
Instacart salió a bolsa en 2023 y fue uno de los grandes beneficiados por el boom de la demanda de reparto de comestibles durante la pandemia, aunque su ritmo de crecimiento ha disminuido notoriamente desde entonces. En diciembre de este año, Instacart acordó pagar 60 millones de dólares para resolver las acusaciones de la Comisión Federal de Comercio (FTC) de Estados Unidos sobre publicidad engañosa y "registros de suscripción ilegales".
Detrás de la búsqueda de venta de Instacart está la creciente presión competitiva proveniente de gigantes tecnológicos y minoristas. Amazon, tras reducir sus operaciones de supermercados físicos, ha apostado de lleno por la entrega de comestibles en línea, utilizando su amplia red logística para acelerar los plazos de entrega de productos esenciales para el hogar, alimentación y productos frescos.
Paralelamente, Walmart sigue reforzando sus capacidades de entregas en el mismo día y al día siguiente, lo que representa una amenaza directa al modelo de entregas bajo demanda de Instacart. La fuerte presencia de estos dos gigantes supone un desafío considerable para que Instacart mantenga su cuota de mercado.
Riesgo regulatorio: el escrutinio antimonopolio es la mayor incógnita
Analistas señalan que la posible fusión entre DoorDash e Instacart inevitablemente disparará el interés de los reguladores. Según un informe de analistas de Wedbush publicado este lunes, las plataformas de reparto de terceros "aún representan una minoría dentro del consumo general de comestibles, pero desde la perspectiva de los mercados online más segmentados, o considerando a los supermercados como clientes empresariales, la aprobación regulatoria será mucho más difícil de conseguir".
Las dos compañías mantienen solapamientos claros en el mercado de comestibles en línea y entrega inmediata, lo que será una variable clave a la hora de determinar si la operación puede avanzar sin inconvenientes.
Descargo de responsabilidad: El contenido de este artículo refleja únicamente la opinión del autor y no representa en modo alguno a la plataforma. Este artículo no se pretende servir de referencia para tomar decisiones de inversión.
También te puede gustar
La plata sufre una "barrida épica": los especuladores largos casi desaparecen
Bernstein: El nivel de saturación de las acciones de software sigue siendo históricamente bajo, las operaciones congestionadas muestran señales de reversión y Microsoft (MSFT.US) se convierte en un activo imprescindible en la cartera.
Bernstein señala que la concentración en acciones de software sigue en su nivel más bajo en 25 años, siendo Snowflake la acción más concurrida. Las operaciones sobrecargadas ya se han revertido, por lo que se recomienda seleccionar cuidadosamente activos poco populares.
Wedbush analiza los rumores sobre el aumento de precios en CoWoS de TSMC (TSM.US): vuelve un cuello de botella en la cadena de suministro, la presión competitiva sobre Intel (INTC.US) podría aliviarse.
Según informes, TSMC planea aumentar los precios de sus servicios de encapsulamiento CoWoS. Wedbush considera que esta noticia indica que dicha tecnología vuelve a convertirse en un "cuello de botella" dentro de la cadena de suministro.

